Toledo da la bienvenida a Zadar y Baguette, dos cachorros futuros perros guía
Familias residentes en provincias limítrofes o a una hora de la Comunidad de Madrid, pueden acoger un perro en su fase educativa
Zadar, un cachorro de futuro perro guía labrador con golden retriever, y Baguette, una cachorra de labrador, han llegado a la ciudad para aprender por las calles toledanas junto a sus familias educadoras y convertirse, en un futuro, en los ojos de una persona ciega o con discapacidad visual. Les acompañarán al trabajo, al supermercado, al transporte público y a todos los lugares para familiarizarse con los diferentes entornos en los que en un futuro podrá estar guiando.
Esta fase de socialización es una pieza clave en la formación de un perro guía. En ella, las familias educadoras, con el acompañamiento de los supervisores, enseñarán a los cachorros los diferentes espacios para que se habitúen a ellos y tengan un comportamiento adecuado en todo tipo de entornos sociales.
La Fundación ONCE del Perro Guía abrió esta iniciativa a familias que residan a una hora de distancia de la Comunidad de Madrid, posibilitando que puedan acceder a educar un cachorro residentes en provincias limítrofes como Toledo, Guadalajara, Ávila o Segovia.
Las familias solicitantes deben tener disponibilidad para desplazarse a la sede de la Fundación, ubicada en Boadilla del Monte, para los controles y vacunaciones; y comprometerse a que el perro no esté solo más de dos horas diarias.
La Fundación entregará un perro de dos meses para que sea cuidado, le enseñen pautas de obediencia básica y, sobre todo, lo puedan llevar a su lado a todas partes, para que se habitúe a estar tranquilo y comportarse en todo tipo de espacios públicos.
Las familias nunca estarán solas y tendrán el apoyo y asesoramiento de un supervisor cuando sea necesario. Únicamente tienen que poner su tiempo y cariño y la Fundación facilita todo lo demás. Para vivir esta experiencia maravillosa se debe acceder a la web de la Fundación ONCE del Perro Guía y rellenar el formulario.
En sus más de casi 35 años de historia la Fundación ONCE del Perro Guía ha facilitado más de 3.500 perros a las personas ciegas o con baja visión para mejorar su autonomía, desplazamientos y seguridad, convirtiendo a estos animales en un vecino más al lado de los ciudadanos.
Bienestar animal
Desde que nacen los cachorros en las instalaciones de la Fundación ONCE del Perro Guía, la máxima que se persigue es el bienestar del animal. Están perfectamente socializados gracias a la labor de las familias educadoras con las que pasan su primer año de vida. No muestran agresividad, tienen una gran voluntad de trabajo y de agradar, capacidad de concentración en la tarea de guía, al igual que disfrutan de sus tiempos de descanso, ocio y esparcimiento.
Además, estos perros están sujetos a requisitos de salud e higiene más estrictos que los perros de compañía: vacunados de rabia anualmente, desparasitados interna y externamente de forma periódica, y con certificado veterinario anual de que no padecen ninguna enfermedad transmisible a los humanos.
El perro guía es un animal adiestrado para ayudar a una persona ciega o con una discapacidad visual grave en sus desplazamientos y permanecer a su lado en situaciones que así lo requieran (trabajo, restaurante, cine, teatro...). Está entrenado para seguir las directrices que le indica la persona; reconocer y evitar obstáculos (estáticos y en movimiento); marcar la llegada a bordillos, escaleras o desniveles; buscar puertas, asientos libres o encontrar la mejor alternativa de paso en situaciones complejas; e incluso está capacitado para desobedecer una orden del usuario cuando su ejecución implique un peligro para la integridad física de ambos (cruce de una calle cuando viene un vehículo eléctrico o silencioso).
Caminando Juntos
La ONCE
tiene como una de sus máximas la inclusión de las personas ciegas en la sociedad. El empleo, las relaciones sociales y culturales y la autonomía personal son los pilares sobre los que se apoya esa labor.
Por ello creó la Fundación ONCE del Perro Guía (FOPG) hace más de 35 años, adoptando el modelo de las escuelas de perros guía europeas y norteamericanas. En su trayectoria ha facilitado cerca de 4.000 perros a las personas ciegas o con discapacidad visual grave de nuestro país para mejorar su autonomía, desplazamientos y seguridad, convirtiendo a estos animales en un vecino más al lado de la sociedad.
